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«Las personas coexisten con un entorno que es múltiple: es primeramente un lugar sensorial, que no es naturaleza, que no es ciudad, que está allí en la dimensión del juego participativo, que ha sido creado, artificialmente. Pero tratándose de un espacio precisamente “permeable”, los seres en movimiento en su interior son simultáneos con el afuera, y así también escuchan y sienten la ciudad que indirectamente les llega».
Extracto del texto de María Elena Ramos |
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